LA HUMANIDAD ACABÓ CON 571 ESPECIES DE PLANTAS EN LOS ÚLTIMOS 250 AÑOS

Durante los últimos 250 años, al menos 571 especies de plantas han desaparecido, según informó la revista Nature Ecology&Evolution. Los botánicos llegaron a esa conclusión tras analizar la literatura científica y la lista de plantas extintas del Libro Rojo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Al mismo tiempo, los autores señalan que más de 400 especies que antes se consideraban extintas fueron encontradas nuevamente en la naturaleza.
Vivimos en una época de disminución de la biodiversidad y la extinción de la fauna terrestre y marina. Algunos investigadores lo definen como la era de la sexta extinción masiva. Se debe en parte a la actividad de humanos que destruyen el hábitat de las plantas y los animales.
Según los expertos de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), hoy en día casi un millón de especies de plantas y animales está en peligro de extinción, y algunos pueden desaparecer ya en la próxima década. La situación con la extinción de los animales ha sido más o menos estudiada, mientras que el destino de las plantas aún no se comprende del todo bien.

Distribución de especies de plantas extintas

Revisión desde 1700
Los botánicos británicos, dirigidos por Maria S. Vorontsova del Real Jardín Botánico de Kew, compilaron una lista de plantas con semillas, o espermatofitas, que han desaparecido en los últimos 250 años. Es decir, verificaron todas las especies desde la aparición de la nomenclatura botánica en 1753, cuando un naturalista sueco Carlos Linneo publicó su famoso trabajo Species Plantarum («Especies de plantas»). También los científicos analizaron la literatura científica y la lista de especies de plantas extintas de UICN.
Según los cálculos de investigadores, en los últimos 250 años hemos perdido 571 especies de espermatofitas. La mayoría de las plantas extintas (491 especies) no fue mencionada en el Libro Rojo y solo apareció en la literatura científica. Por eso resultó que la tasa de extinción de especies, según varias estimaciones, es de 50 a 500 veces más de lo normal. En promedio, en los últimos 250 años perdimos  2,3 especies de espermatofitas anualmente. Al mismo tiempo, la tasa de extinción después de 1.900 aumentó visiblemente. Mientras que en los 150 años precedentes a 1900 desaparecieron 256 especies de plantas, en los últimos 119 años ya fueron 315 especies.
Los autores del estudio señalan que la mayoría de las plantas desaparece en regiones con el clima tropical y subtropical. Por ejemplo, Hawai perdió alrededor de 79 especies de plantas en los últimos 250 años, seguido por el sur de Sudáfrica (37 especies) y otros países del clima cálido, como Australia, India, Brasil y Madagascar.
Dentro de todo lo malo, 431 especies no estaban realmente extintas
Sin embargo, los autores también señalan que esos cálculos les permitieron detectar 431 especies que se consideraron extintas por error. Durante las últimas tres décadas, un promedio de 16 especies aparecieron de nuevo anualmente. Su área de distribución coincide en gran medida con la de especies extintas. Por ejemplo, en el oeste de Australia se encontraron de nuevo 75 especies que antes se consideraban extintas, en Hawai 36 especies, y en el sur de Sudáfrica, 25. Según los investigadores, la razón principal de la extinción es la actividad humana que incluye la deforestación y la expansión agrícola.
Nuestro planeta está habitado por ocho millones de especies de plantas y animales, casi un millón de los cuales puede desaparecer en el próximo decenio, según IPBES. Un 40% de los anfibios, un 33% de los corales y más de un tercio de los mamíferos marinos están en peligro de la extinción. En cuanto a los insectos, la cifra casi alcanza un 10%.
En 2018 los biólogos calcularon que a la velocidad actual de la extinción de los mamíferos necesitaría de 3 a 5 millones años para recuperar la biodiversidad. Incluso si la extinción se acaba ahora mismo, deberán pasar 500.000 años para regresar a la biodiversidad que tuvimos antes de la extinción masiva.
Yana Berman
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Deja un comentario